jueves, 7 de enero de 2010

Ojalá supieras….


Ojalá supieras que te extraño.
que todas aquellas veces
que te pedí detuvieras el tiempo,
están sucediendo ahora.

Que me he topado de frente
con la ironía de la distancia.
Que entre mi yo callado
y mi yo sonriente,
existe una herida consiente.

Ojalá supieras que te escribo a diario,
que te siento siempre,
que te olvido nunca,
que te sueño en ocasiones.

Que la tierra de por medio no ha servido,
porque mis letras
chocan de frente con tu recuerdo.
Que no se manejar la distancia,
Y que no he aprendido a perdonarte.

Así sin suposiciones
con cálculos agregados
e imaginación complementada…

…Ojalá supieras que te extraño.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Dosis de perdón…


Hoy rece por tus silencios,
por los demonios que llevas dentro
por las voces que entre muertos escuchas
y que con los vivos no compartes.

Hoy rece por ti.

Por todo aquello que eres
y por lo que sientes que careces.

Por tus abismos letales
y tus levitaciones suministradas.

Por las porciones de odio
y las dosis de perdón.

Imploré, que te encontraras pronto.

Que aceptarás tus derrotas
y te recogieras de entre las miserias
que hicieras una sola pieza de ti.

Que te vieras unánime, conforme…
Convencido.

Hoy recé por las palabras que se mueren en tu boca,
por los besos que olvidaste darme.

Por tus manos que aún entrelazadas están vacías
y los recuerdos que se consumen en nuestra mente.

Hoy

… Recé por ti.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Mi mejor mentira...


He aprendido a verte como un ocaso vació,
a encontrar tu temperatura
en el justo grado cero donde no pasa nada.
A contemplarte como manecilla rota.

Descubrí la manera de inventar un tú
que vive en mi pasado,
un tú del que es digno hablar,
y que me arrebata sonrisas…

…Un tú que sabemos no existe.

He aprendido a hacer de ti un tema recurrente,
una conversación que mantengo
en mi cabeza y en el más profundo silencio.
A buscarte en secreto entre las fotos.

Me inventé un juego ideal
en el que inclusive nos parecemos,
y una extraña forma de hablarte
con la que hasta parece, me escuchas.

Bauticé una canción con tu nombre
escribí una carta en la arena,
silbé tu nombre en el eco,
bailé descalza, canté sola…

…He hice de ti mi mejor mentira.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Espejismo de ti…

Desearía que tu universo se expandiera
a la velocidad de tus dudas.
Que la historia que tramaste
se convirtiera en vida,
y la magia que te hizo llegar
lograra que permanecieras.

Que te encontraras de frente
con la vereda de las realidades.
Que dejaras de ser un espejismo de ti,
una mirada desconcertada,
una voz inaudible,
un tú que sólo camina.

Que dejaras de fluir con la marea,
que tuvieras un punto en el horizonte
y encontraras mensajes ocultos
que te llenaran de convicciones.

…Desearía que en el mar de tu confusión,
fuera yo tu certeza.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Ganas...

Se puede tener hambre de risa,
nostalgia de fe, sed de mañana.

Morir de ganas de que llueva tibio,
que la nube no avance
y el sol y la luna se encuentren.

Ganas de convertirse en arena,
que la ola se detenga
y que tu, te conviertas en historia.

Se pueden tener ganas de dormir profundo,
de quemar la piel tocada,
de arrancarse a pedazos la memoria.

Ganas de escupirle
al cielo, al suelo, al tiempo, al calendario
y beberse las lagrimas derramadas
de un solo trago para
 después,
recuperarse lentamente.

Ganas de beberse a uno mismo,
emborracharse de fe. 

Se pueden tener ganas
de sacar las voces de la mente,
y hacer de ti
un eco maldito en medio de la nada.

De convertirse en ausencia,
en melancolía,
en hambre, en tu sed.

Necesidad de que a pedazos te devores nuestra historia,
y que así, entre tu hambre y mis ganas
desaparezcan los hilos conjugados.

Se puede tener histeria de llanto,
fuego en las venas, cicatrices en el alma
y ganas oscuras de que la vida pase,
la tinta escurra,
y tu te me derrames entre los dedos.

Ganas de que los espíritus me encuentren
y que la muerte le guiñe un ojo a tu vida.

De que las palabras no floten
y la música se duerma en mis oídos.
De desaparecer,
mientras el fuego arde y la lechuza observa.

Se puede morir de ganas
de convertirse en un rumor que las cigarras murmullen
de escapar con las luciérnagas.

De olvidarlo todo,
aventarse al vacío,
Y arruinarte la vida.

En este destino clandestino, 
se suelen tener ganas
De perder todas las ganas.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Se puede vivir extrañando..

Hoy sé,
que fuimos testigos mudos
de un idilio agonizante,
que las ilusiones
no tejen historias,
que los secretos
no mueren en la boca
sí no que matan un poquito al alma.

...Que la sospecha nunca fue una aliada.

Sé, que de tu boca y la mia
se escucharon confesiones
en voz tan baja,
que no se guardaron en las paredes.

Que en las miradas cómplices
se escribieron palabras inaudibles,
que tu mano rozando la mia entre las sombras
fue siempre una invitación a seguir creyendo.

Sé, que nos perdimos a la mitad de la duda,
que tomamos un atajo de curiosidad
mismo que te llevó corriendo al pasado....

...Que se puede vivir extrañando,
pero se agoniza en demasía.

Que el aroma es una mezcla conjugada,
y que nuestra escencia
se quedó atrapada en algún frasco.
Que las fotografías
son códices personales,
que me descompone la ausencia de tus labios
que las ofrendas se pueden hacer en vida...

Sé tanto de tí
y aún así,
desconozco lo que piensas.
Supe tanto nosotoros
que hoy sentir, es lo único que queda.

domingo, 18 de octubre de 2009

El final de la historia.

A veces el final llega por inercia,
se entromete a la mitad de la historia,
te mueve las entrañas
y te sacude la vida.

El adiós huele siempre a madera,
a capuchino, a canela,
y viene acompañada
por conversaciones largas en la mente,
relojes detenidos, tardes de refugio…

…Noches de desolación.

A veces, llega por costumbre,
porque resulta el próximo paso,
porque se agotó la tinta de los labios
o la respiración agitada
tomó un curso diferente.

Hay finales que llegan sin mencionarse,
solo suceden a la mitad de un beso,
y así, sin lágrimas ni explicaciones,
cruzas la puerta.

El final, dicen,
llega con toneladas de conocimiento.
Una gran lección al respecto
es que los demonios
nunca duermen profundo.

Las despedidas vienen siempre acompañadas
por silencios y misterios,
dudas y culpabilidades,
provocaciones, hastió del alma,
noches de insomnio,
y putrefacción en la memoria.

El final, tiene mucho de agonía
de hedor en la sangre.
de distancia indeleble,
de dolor inexplicable.

El final de la historia,
A mi me viene sobrando.

El final de la historia
Toma, te la estoy regalando.