viernes, 2 de abril de 2010

He decidido olvidarte….


He decidido olvidarte
mientras sigues vigente entre mis sabanas,
mientras el aroma alrededor
continua intoxicando el ambiente
y los ecos de tu respiración,
palpitan grotescamente en mi oído.

Te borraré poco a poco
de los espacios de mi vida,
y a partir de hoy,
haré de tus silencios
mi tema de conversación…

… No, no estás invitado.

He decidido olvidarte
mientras el desayuno se sigue sirviendo para dos,
mientras tu voz
sigue vigente en mi memoria
y las discusiones por la monotonía
se hacen presentes.

Antes de que te vayas,
(por que he decidido que te iras pronto)
lavaré mis manos, mi cuerpo
y quitaré todo rezago de tus dedos en mi piel.
Lloraré hasta quedarme dormida
y disculparé a las palabras
que se mueran entre mis labios.

Haré una revisión exacta de nuestros recuerdos,
guardaré tus fotografías,
y le dedicaré una tarde de nostalgia
a las historias que se irán contigo.

Antes de encerrarte en el baúl
de los archivos muertos,
prenderé una vela
y consumaré los deseos rotos.

Haré trizas los anhelos que inventamos
y le devolveré a mi alma
ese pedazo de mí que tuviste
y que te fue tan poco suficiente.

Antes de decir adiós,
(que será en poco tiempo)
olvidaré que fuimos uno,
y por impulso te enterraré
en los recovecos de mis soledades.

He decidido olvidarte
mientras sigues presente en mi rutina,
mientras la cama hierve al lado mío
y las barrancas en casa se agrietan.

He decidido olvidarte
a la misma velocidad,
usando el mismo espacio y tiempo…

…En el que decidiste salir de mi vida.

viernes, 12 de marzo de 2010

Hay soledades…


Hay soledades que me aturden en medio de la gente,
que me encuentran rodeada de sonrisas
y logran hacer un eco profundo
a la mitad del murmuro colectivo.

Hay días
que encuentro a la soledad tan sola
que soy yo la que le estira la mano…

… Así vivimos
en comunión enfermiza
con nuestra patología permanente.

Hay soledades que me he encargado de buscarlas
y otras, que me han llegado solas.

Hay momentos
donde ella fue la protagonista de mi historia,
yo caminaba o dormitaba en el limbo mientras tanto…

…Hay noches enteras
que ella podría contar mejor que yo inclusive.

Hay soledades que me han acompañado toda la vida,
tan vacías,
que desistí en mi intento de llenarlas.

Hay soledades que me encuentran en medio del ruido,
a la mitad de una noche de tertulia,
en la estrofa de la canción más triste,
y me encuentra tan sola…

…. Que me estira la mano.

jueves, 18 de febrero de 2010

Relato decadente...


Es necesario
caminar en los abismos letales del mundo,
adentrarse en las tabernas
y beberse los miedos de un trago,
hablar con extraños,
besar a desconocidos…
…Agonizar en camas ajenas.

Es Inevitable,
perder la cabeza un par de horas,
cantar la melodía más triste.
Llorar sin razón aparente
y morirse de amor un rato.

Es suficiente
que alguien entienda el color de los sueños,
el dolor de los años,
el peso de la histeria
la locura de los pasos.

Es real,
despertar con sabor amargo en los labios,
intoxicarse de noticias,
darle un sorbo al café,
esperar que la vida suceda.

Es preciso,
confundir a la soledad con un rato de compañía,
tomarse un vino de tu melancolía
y saborearnos deliciosamente viejos e insanos.

Es necesario, inevitable, preciso,
sacarte de mi realidad insuficiente.
de la vida que no pasa
de la historia que no sucede…

Es inevitable, irreal, insuficiente,
mantenerse cuerdo, vigente
mientras se es juez y testigo
de un relato decadente.

domingo, 7 de febrero de 2010

Silencio derramado...


Morirse
es dejar de sostener el aliento,
dejarse olvidado en el limbo,
perder el movimiento
quedarse sin fuerzas…

…Dormir profundamente.

Caminar quizás en direcciones que los otros,
los vivos, no entendemos.
es soltar el alma
y liberarse en un respiro.

Es casi del color
de un atardecer nublado,
y tiene por demás
un aroma a velas, a soledad,
a hastìo en las venas...

...Y es que las venas, tambièn huelen.

Es la idea más concreta del ser humano
el destino final,
la seguridad de que algo nos espera
y el temor de que alguien nos reciba.

Morirse,
màs allà de la tràgedia de la vida
y de los que se quedan,
es un saborcito a experiencia,
a milagro consumado
a leyenda que no muere,
a silencio derramado.

jueves, 7 de enero de 2010

Ojalá supieras….


Ojalá supieras que te extraño.
que todas aquellas veces
que te pedí detuvieras el tiempo,
están sucediendo ahora.

Que me he topado de frente
con la ironía de la distancia.
Que entre mi yo callado
y mi yo sonriente,
existe una herida consiente.

Ojalá supieras que te escribo a diario,
que te siento siempre,
que te olvido nunca,
que te sueño en ocasiones.

Que la tierra de por medio no ha servido,
porque mis letras
chocan de frente con tu recuerdo.
Que no se manejar la distancia,
Y que no he aprendido a perdonarte.

Así sin suposiciones
con cálculos agregados
e imaginación complementada…

…Ojalá supieras que te extraño.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Dosis de perdón…


Hoy rece por tus silencios,
por los demonios que llevas dentro
por las voces que entre muertos escuchas
y que con los vivos no compartes.

Hoy rece por ti.

Por todo aquello que eres
y por lo que sientes que careces.

Por tus abismos letales
y tus levitaciones suministradas.

Por las porciones de odio
y las dosis de perdón.

Imploré, que te encontraras pronto.

Que aceptarás tus derrotas
y te recogieras de entre las miserias
que hicieras una sola pieza de ti.

Que te vieras unánime, conforme…
Convencido.

Hoy recé por las palabras que se mueren en tu boca,
por los besos que olvidaste darme.

Por tus manos que aún entrelazadas están vacías
y los recuerdos que se consumen en nuestra mente.

Hoy

… Recé por ti.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Mi mejor mentira...


He aprendido a verte como un ocaso vació,
a encontrar tu temperatura
en el justo grado cero donde no pasa nada.
A contemplarte como manecilla rota.

Descubrí la manera de inventar un tú
que vive en mi pasado,
un tú del que es digno hablar,
y que me arrebata sonrisas…

…Un tú que sabemos no existe.

He aprendido a hacer de ti un tema recurrente,
una conversación que mantengo
en mi cabeza y en el más profundo silencio.
A buscarte en secreto entre las fotos.

Me inventé un juego ideal
en el que inclusive nos parecemos,
y una extraña forma de hablarte
con la que hasta parece, me escuchas.

Bauticé una canción con tu nombre
escribí una carta en la arena,
silbé tu nombre en el eco,
bailé descalza, canté sola…

…He hice de ti mi mejor mentira.