nos convertimos en recuerdo,
en anécdota de noches bohemias
en trago amargo dulcificado.

Desde hace un tiempo
ya no te comento con la almohada,
y mis manos descansan en paz
Junto a mi cuerpo.
Me he vuelto a saborear el aire
sin tu aliento,
y le he encontrado el gusto
a los lados fríos de la cama.
La contestadota suena a mi voz,
y la correspondencia
tiene sólo mi nombre.
Aparentemente
nos convertimos en historia,
y nuestros momentos lucidos
se van pareciendo a timbres postales
añejados por los años.
Así nos veo;
fotografías corroídas por el tiempo,
ilusiones desgastadas por la inercia.
Desde hace un tiempo
somos solo pasado,
sonrisas de la nostalgia
latidos de historia apagada…
…Saludo cordial con la mano.




