martes, 20 de noviembre de 2007

Sentémonos a platicar....

Sentémonos a platicar,
Y así, mientras el universo nos distrae,
Exploraré una y otra vez tus pensamientos abstractos

Me percataré de la sencillez de tú alma,
Y aplaudiré en mi mente
Tus silencios relajados,
Los cuales envidio
Pues aún en mi silencio,
Siempre estoy haciendo ruido.

Sentémonos a platicar,
Y a la sazón de la noche
Te robaré un millón de palabras,
Me adueñare de pensamientos
Que ni siquiera sabes tú que existen,
Y bautizaré tus suspiros.

Sin darte cuenta
Me regalaras miradas asesinas
Sonrisas cínicas, caricias mortales.

Sentémonos a platicar,
Es todo lo que hoy tenemos.
Regálame tus quisquillosos comentarios
Por que estoy ávido de letras.

Sentémonos a platicar
Y olvídate un rato del tiempo,
Endulza con tu voz el viento,
Mientras yo te desmenuzo
Y te convierto en recuerdo.

domingo, 21 de octubre de 2007

Abismo.

A veces
Uno se encuentra atado a la incredulidad del abismo,
Tan sumergido en el,
Que empezamos a creer que todo alrededor es real.

Que lejos de simular una caída
Es, por así decirlo,
Una especie de levitación,
Un estilo de existencia
Un encuentro con el olvido.

En efecto,
El abismo tiene un tanto de vida olvidada,
De angustia acumulada,
De dolor cicatrizado,
De crucifixión, de odio…

…Y mucho de historia.

El abismo es deliciosamente sádico,
En el, las manos del mundo
No son suficientes.

Y todo gira estrepitosamente,
El ruido se vuelve eco,
El sufrimiento abrazo,
Y el terror caricia.

A veces
Uno se encuentra atado a la incredulidad del abismo,
Y se siente vivo…

… Y se siente libre.

lunes, 15 de octubre de 2007

Esa sonrisita....

No se escribir de amargura,
Creo que este otoño, la rabia descansa en paz un rato,
No hay odio, no hay bajo mundo,
Sí hay demonios
Pero esos por hoy,
También duermen.

¿Qué hay a cambio?
Un minusculo momento de paz,
Un calorcito que me recorre todo el cuerpo
Y una estupidita sonrisa
Que no deja de asomarse...

... Me gusta esa sonrisita.

viernes, 12 de octubre de 2007

Escribir....

He perdido la inspiración de escribir un poema,
Por eso escribo esta carta en forma de verso.

Sí, será mi verso más poético
Y mi carta más inspirada.

Se dice que escribo,
Cuando ya no tengo más nada que palabras,
Cuando todo lo demás
Se lo comió el tiempo,
Se lo llevo el viento
O se perdió en un juego de miradas.

Sí, se dice que escribo
Porque es mi tradición más ambigua
Mi expresión más conocida,
Mi confesionario, mi martirio,
Mi consuelo y mi morada.

Algo de cierto existe en todo ello…
… y algo de mentira también.

Porque siempre habrá algo más que palabras,
Tendré tiempo, tendré viento,
Y juegos perdidos en las miradas.

Porque escribir no es solo tradición
Es toda una forma de vida.

Y porque es escribir no es mi expresión más conocida…

… es la única.

martes, 14 de agosto de 2007

A veces...

A veces, estar triste no es suficiente,
Y la melancolía del mundo no alcanza
Para obviar tu nostalgia,
Tú vacío raqíitico.
Tú soledad inminente.

A veces, las lágrimas salen solas
Sin pedir permiso, sin recibir autorización,
Y la garganta y la nariz se atragantan,
Se pelean, se traicionan
Por un segundo de respiración.

A veces, no alcanzas a sentirte más solo
Y entonces empiezas a olvidarte.
Porque cuando sólo conoces el dolor
Y el es ya un estilo de vida,
Dejas de sentirlo y buscas maneras más profundas.

Y sentirse solo se siente bien,
Y la amargura es un estado agradable.

A veces,
No necesitas repetirte que estas solo...

...Sólo lo sabes.

jueves, 26 de julio de 2007

Inspiración...

Sin temor a equivocarme se que esa palabra me ha perseguido desde hace varios años, que durante todos ellos me ha dado -ella- la tarea de analizarla, destrozarla, desmenuzarla, para así después de todo ello dejarme menos animada, pero sobre todo, menos inspirada.

Sí, creo que hay palabras que te persiguen, que se te insinúan, que te seducen, que te agreden, que te desconciertan...

... Y otras más que te atrapan.

Se, que las palabras tienen objetivos, que a veces cuando no las vemos hacen el amor y de esta cruza extraña, nacen otras palabras.

Que la vida se queda atorada en la garganta y trata de sobrevivir con palabras ahogadas, que vivimos entre letras disfrazadas y que la muerte se compara con frases mal pronunciadas.

Sí, inspiración es mi palabra, la que me eleva al nirvana, la que me hunde entre ecos, la que me confunde en su enigma, la que provoca en mi deseos y sobre todo, la que me mantiene viva descifrando su secreto.

domingo, 1 de julio de 2007

De tiempo indefinido...

A veces, resulta complicado enterarse de que tienes una nueva vida, con más complicaciones y menos tiempo, con más angustias que dinero en el bolsillo... y con amigos absortos en esas nuevas vidas con las que a menudo soñaban/soñabamos tener...

Cuando por fín aparece esa vida inalcanzable, nos conviertimos en el amigo de las giras, de las computadoras, de los planos o los diseños, los planes de mercadotecnia, los programas de radio y tele, las cirugías, los aviones ... Nos conviertimos en lo que siempre habíamos querido, y se nos olvida un poco, que siempre fuimos lo que queríamos ser, aun cuando no teníamos los métodos en las manos para demostrárselo al mundo... y en cambio había más tiempo, más amigos para contarles los mil y un sueños, que entonces sólo eran eso.

Hoy, sin anhélo de nostálgia, y sí con mucha añoranza, recuerdo los cafés nocturnos, las salidas vespertinas, las conversaciónes en los pasillos, los "te digo mañana en la escuela", los amigos... y sobre todo los amigos de tiempo indefinido.

Hoy tengo amigos con vidas envidiables, y muchos otros con el entusiasmo de perseguir su vida de ensueño... pero perdí y ellos a su vez perdieron amigos de tiempo constante, de "te llamó y te caigó", de "te veo en 5 minutos abajo de tú casa".

Sí, extraño la indefinibilidad del momento.

Extraño no tener horarios para verlos, o llamarles por télefono sin la preocupación de intervenir en un mal momento. Extraño la idea de ser la amiga que sólo hablaba de sus sueños, de ser la que "caía en 5 minutos"...

... Pero sobre todo extraño ser la amiga de tiempo indefinido.

miércoles, 27 de junio de 2007

Los estragos de la final.

Era dómingo de fut y la idea de ver la final México - E.U.A me tenía en evidente extasís, a pesar de que según estadísticas, México no había logrado ganar un sólo partido contra el equipo gringo... Pero eso era lo de menos, yo estaba felíz por estrenar mi playera verde que me identificaba de inmediato cómo una buena seguidora del equipo azteca.

Desde el inicio debí augurar un temible desenlace, cuando al llegar al restaurante "Pepe Coyote" (he decidido quemarló) las mesas estában ocupadas, lo cual sólo nos dejaba la oportunidad de pasar al segundo piso, donde las televisiones de unas 12 púlgadas y un nivel de audiencia apenas permitido para el frágil oído cánino no nos dejaban analizar la jugada, entender los movimientos, disfrutar pues, el partido.

Obvio no me iba a quedar con los brazos cruzados, por lo que haciendo uso de esas técnicas que hoy agradezco tanto al sexo femenino, solicite a los meseros que en cuanto se desocupara una mesa de "abajo" me dijera para "hacer un movimiento estratégico en la banca".

Mientras tanto y cómo ya moríamos de hambre decidimos órdenar uno de esos deliciosos alambres de pollo que sirven en el lugar, en calidad de úrgente.

Minutos después se acerco un afable mesero a invitarme a pasar al primer piso porque se había desocupado una mesa... La suerte paracía estár cambiando.

Sin embargo, al llegar a la mesa en cuestión, me vi rodeada de individuos con cabellera rubia y ojos multicolores... el enemigo en territorio mexicano... igual que en la cancha. Por sí fuera poco, el primer y único gol de la selección lo vi sólo en repetición pues ocurrio en el momento en que yo iba bajando las escaleras del lugar.

Las cosas no se pondrían mejor cuando escuche al mesero que ahora nos atendería con un malhumorado: "¿es todo lo que van a pedir?" ¡ufff!

El transcurso del segundo tiempo, se me fue entre suspiros, gritos y desilusiones, sólo para no sentirme mal, decidí pedir all mesero una órden de tacos al pastor, pa´ que no se quejára... y allí empezó la verdadera tragedia.

De entrada, la carne estaba medio fría y además tenía un saborcillo extraño, entre huevo y echado a perder... aún así me zampé toda la piña y unos pedasitos de la mencionada carne, hasta que de plano sí supo muy raro.

Haciendo técnica de mis niveles ólfativos, descubrí que aquel platillo no era exactamente muy fresco, por lo que el mesero rápidamente se acercó y zampándose él lo que quedaba de carne, me éxplico que la carne estaba buena, que sí no fuera así él no se la comería...

Pero mejor allí deje la experiencia del pastor... Hasta donde yo tenía idea.

El partido, que debería ser ya un clásico (por aquello de que México pierde siempre) terminó con un penoso 2 - 1 y yo, con un desagradable sabor de boca... y ésto de forma literal.

Al día siguiente de aquella penosa experiencia, decidí desayunarme aquella gordita de chicharrón que me observaba desde el fondo del "refri" debo aceptar que caí ante su mirada suplicante.

Está pues, no sería una anecdóta sí no dijera que la tarde de aquel mal afortunado instante en que decidí caer en las garras de "la gordita" comenzé a sentir mi piel agrietada, con salpullido y comezón, razón por la cual tuvé que encontrarme frente a frente con el doctor, quién me aúguro un cuadro de intoxicación leve.

¿Leve? Tal vez se lo creería, sí en este preciso instante mi piel no pareciera bolsa cara de boutique... Tengo la cara con una extraña combinación de piel de cocodrilo y piel de vívora.


Así que sólo me queda esperar que mi queja llegue a altos directivos de la CONCACAF por aquello de que dicen, que cómer puerco y enojarse hace daño al cuerpo... ¡Y mira que sí me hizo enojar el resultado de la selección!


Y por otro lado, de verdad espero que el mesero gorrón, tenga la piel igual o peor que yo...

jueves, 14 de junio de 2007

escribir...

Hasta hoy, no tenía ni idea de la función de un blog ¿Por qué? bueno... Porque no me interesaba.

Y no me interesaba porque no lo conocía, o por que sencillamante no había descubierto que es un "lugar" sumamente intimo que puedes hacer público sin sentir pudor alguno.


Hace meses ya que no escribía.... Es decir, escribo todo el tiempo, pero no el sentido, no en la extensión de la palabra.


Y para eso es este blog, para escribir cosas reales y ficticias, de ensueño y de miseria, de aquellas que a nadie le importan o que todo el mundo ve.

Para comenzar a escribir mi propia columna de opinión, para ser leida, retribuida, comentada para creerme escritora de vez en cuando...