martes, 19 de febrero de 2008

comienzas a marchitarteme...

Comienzas a marchitarteme
Y no, no hay error gramatical,
Porque es así
Crudo, real.

No es que te estés avejentando o muriendo,
Es que te me estas pudriendo dentro,
Envenenándome las agallas
Petrificándome las ideas
Y eso sí, matando de risa a la conciencia.

Las manos vacías de ti
Aprendieron algo en el camino,
Y hoy se entrelazan haciéndome saber
Que nunca contaron contigo.

Así que con los recuerdos percudidos,
Que están allí más a tu conveniencia que a la mía
Te me marchitas dentro,
Dejando vástagos inservibles,
No vivos, no suficientes para renacer en mí.

¿Y que con las espinas?
¿Las que quedaron enterradas?
Esas no se consumen,
Se clavan.

Comienzas a marchitarteme
A dejar ruinas de ti en mí,
A desquebrajar por ti mismo
Tú propio templo,
A convertirte en cadáver
A momificarte en vida.

1 comentario:

Joe dijo...

La idea es no dejarnos marchitar y hacer lo posible por evitar la marchitación de quienes nos rodean, claro, siempre y cuando esto no nos cause un conflicto existencial...

Éste fue el que más me gusto preciosa ;)